6 síntomas de estrés que están acabando silenciosamente con tu vida

Los síntomas de estrés afectan a más del 45% de la población mundial, física, mental y emocionalmente

¿Te ha pasado que un problema o situación dispara tus niveles de estrés y que una vez resuelto, cuando se supone que ya no debes tener más presión, sigues manifestando síntomas de estrés como tensión, agobio y nerviosismo?

Noticia de última hora: los síntomas de estrés no se fueron con el problema y tampoco se irán por su cuenta.

Sí, uno podría pensar que al resolver el problema el estrés saldrá junto con él por la puerta, pero el asunto es que una situación en particular solo fue el detonante de esa cuestión mayor que todos conocemos como “estrés”: la enfermedad del siglo XXI.

Entonces, si las situaciones cotidianas y los retos a los que te enfrentas a lo largo de tu vida no son el problema, ¿cuál es la causa del estrés? Y, lo que es aún más importante, ¿existe alguna manera de evitar que el estrés acabe con tu vida y tu felicidad? ¿Es posible liberarse de los síntomas de estrés para siempre?

La respuesta la encontrarás a lo largo de este artículo. Voy a hablarte sobre cómo se produce el estrés, cuáles son los síntomas de estrés, cuál es la manera equivocada de afrontar el problema y, finalmente, te daré la solución clave para librarte de él.

Así que ponte cómodo y continúa leyendo…

¿Qué es el estrés? 

El estrés es una reacción que tu cuerpo y cerebro adopta ante los desafíos u obligaciones.

De manera natural, nuestro cerebro emite ondas cerebrales que pueden cambiar de acuerdo a los diferentes estímulos: reaccionamos de manera distinta en los momentos de descanso, meditación o relajación, y nos comportamos y sentimos de manera diferente cuando estamos en situaciones que provocan tensión.

¿Cómo funciona tu cerebro ante panoramas tan desiguales? La respuesta es más o menos simple: produciendo ondas cerebrales distintas.

Dos de las más importantes son las ondas Beta y las ondas Alfa. 

La primera de ellas, las ondas Beta, están muy conectadas a tus cinco sentidos, al mundo exterior y a la sensación de urgencia. Nuestro cerebro vibra en las ondas beta para hacerle frente a las tareas y problemas cotidianos.

Mientras que, las ondas Alfa, se producen cuando logramos un estado de reposo en el que podemos estar atentos, pero libres de estrés. Creativos y relajados, pero listos para solucionar problemas o realizar tareas.

El problema es que el ritmo impetuoso del mundo en el que vivimos condiciona nuestro cerebro a vibrar continuamente en ondas beta, lo condiciona a mantenerse en estrés.

Esto nos impide, cada vez más, relajarnos y disfrutar de la vida. Aquí es donde algunos síntomas, como el dolor de cabeza por estrés y ansiedad, comienzan a manifestarse. 

Hagamos un ejercicio de ejemplo para comprender mejor:

  • Piensa en ti cuando eras niño, ¿te quitaba el sueño saber cómo iban a pagarse las cuentas? ¿Sentías temor de perder lo que tenías? ¿Te preocupabas por el futuro? ¡No! Disfrutabas y jugabas plenamente. Vivías el día a día y comías contento.

Ya sea que comieras asado el domingo y un plato de lentejas el día lunes, ni una cosa ni la otra te quitaban el sueño, (aunque quizás disfrutabas mucho más del asado como yo).

  • Ahora mira a tu yo adolescente, más o menos los 17 a 19 años. En esta etapa el dinero tiene un papel más importante y, dependiendo de la situación económica y social de tu familia, podían permitirse ciertas cosas y otras no.

Es probable que cuando niño también afrontaras algunas carencias o te faltaran algunos juguetes, pero no te preocupaba. Ahora que estás creciendo la forma de ver la vida es distinta.

Sigamos con el ejemplo…

  • Tienes 26 años de edad y no puedes dejar de pensar que la vida no es lo que esperabas y que a esta edad no tienes lo que planeaste tener.

Al contrario de cuando eras niño, no dejas de pensar en tu futuro, en las cuentas por pagar y en esos sueños que parecen estar lejos de tu alcance.

  • A los 35 o 40 estás lleno de obligaciones, reuniones, compromisos y actividades que “tienes que” cumplir, debes actuar como se espera que actúes. A esta edad eres presa de los síntomas del estrés laboral, te mantienes cansado, agotado, tu salud y bienestar están comprometidos y no encuentras manera alguna de zafarte de tu estilo de vida.

Bien, tenemos que cerrar este ejemplo, responde por favor esta pregunta: ¿qué edad tienes hoy? Ahora dime, ¿cuántas de esas pesadas cargas que mencioné en el párrafo anterior estás coleccionando desde hace años y las llevas encima?

Necesito repetirte esto: la sociedad en la que vivimos nos condiciona a seguir esa ruta, a vivir con estrés

Y, aunque el estrés no es natural en nosotros, es decir, no es propio del ser humano, no nacemos con él, no es nuestro… cada vez se hace más común ver a personas sufriendo las consecuencias del estrés.

Sigamos…

6 síntomas del estrés que están acabando silenciosamente con tu vida

El estrés es un enemigo silencioso que puede manifestarse de múltiples formas, así que es importante que te des la tarea de analizar cuáles son los síntomas de estrés que no te están dejando vivir de manera plena.

Están enlistados aquí debajo para facilitarte la tarea, así que léelos con atención.

1. Problemas para encontrar el equilibrio en tu vida

Un problema común de las personas que viven con estrés es que obtienen éxito en algunas áreas de su vida y en otras les resulta simplemente IMPOSIBLE.

Si no puedes combinar dentro de una misma ecuación tu vida laboral y responsabilidades, con tu familia, amigos, deseos y sueños, estás manifestando síntomas de estrés.

Cuando funcionas muy bien en el trabajo, pero al llegar a casa tienes conflictos con tu familia y no logras mantener relaciones tranquilas y sanas, estás manifestando síntomas de estrés.

¿Te cuesta disfrutar de tu vida, amigos, tiempo libre, hobbies y las cosas que amas hacer y crees que solo durante tus “vacaciones” es posible relajarse, porque todo el resto del tiempo estás ocupado, acelerado y trabajando casi de manera frenética? Si la respuesta es sí, estás manifestando síntomas de estrés.

Tu cerebro está en la capacidad de generar ondas cerebrales que te permitan mantenerte activo en tareas que requieren de tu atención, como tu trabajo o proyectos y relajado para disfrutar del tiempo en casa con las personas que amas.

Es así como debemos vivir, no de la forma contraria.

2. Irritabilidad, falta de concentración y falta de energía

Cuando tienes estrés tu productividad disminuye, las cosas que antes podías hacer sin problemas comienzan a parecer un poco más difíciles de alcanzar o culminar. 

Te cuesta lograr las metas propuestas y sientes esa sensación de agotamiento en el cuerpo, la mente y en las emociones. De hecho, podrías presentar irritabilidad y sentimientos de frustración.

La falta de energía y de concentración también son síntomas de estrés.

3. Preocupación y miedo constante por el futuro

Varias veces al día piensas, y vuelves a pensar, en tu futuro y el de tu familia, por la noche estos pensamientos también vienen a ti y te impiden dormir tranquilamente. 

Te preocupa tu estabilidad laboral, tu salud, el futuro de tus hijos y sus metas o proyectos personales, en tus bienes…

Generalmente las emociones que sientes son emociones negativas como miedo, desesperanza, culpa y  tristeza, con el tiempo, este tipo de sentimientos se vuelven cada vez más fuertes y recurrentes.

Este síntoma de estrés no es físico, pero repercute en tu salud mental y, a la larga, afecta la salud cardiovascular

4. Problemas con tu salud física, mental y emocional

El estrés tiene graves consecuencias en tu organismo, en tu manera de percibir la vida y tu forma de relacionarte.

Algunos síntomas físicos del estrés son:

Dolores de cabeza o migraña, falta de sueño, presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares, malestar de estómago, cansancio, problemas sexuales, acné, problemas menstruales, rigidez en cuello y mandíbula, dolores de espalda, entre otros.

El estrés también es un detonante para enfermedades mentales como la ansiedad y la depresión. Produce falta de concentración, falta de enfoque y mala memoria.

A nivel emocional, las personas que padecen estrés reaccionan de manera negativa a su entorno, con ira, miedo, tristeza y desesperación, esto se debe a que el estrés dificulta el manejo de emociones

5. Insatisfacción, infelicidad y frustración

Cuando padeces estrés sientes que “lo que haces no es suficiente y que tu vida gira en el mismo ciclo sin sentido”

Sentir que te falta propósito en la vida, que no has alcanzado nada y que no puedes ser feliz con lo que tienes son algunos de los indicadores más comunes del estrés que muchas personas ignoran.

Un estudio realizado en 28 países arrojó que la felicidad está retrocediendo en el mundo.

En este estudio se puede leer que algunas de las causas de esa insatisfacción e infelicidad general están relacionadas de forma directa con el estrés y el manejo de las emociones, como los problemas de pareja, la mala relación con los hijos y el bienestar general del individuo.

Lamentablemente, la infelicidad y el estrés van de la mano: las personas estresadas no son felices y las personas infelices sufren estrés.

6. Sensación de agobio y tensión

Puedes saber si tienes estrés reflexionando sobre cómo te sientes. Si tienes sensaciones de agobio, nerviosismo y tensión, es muy probable que tus niveles de estrés estén en un pico muy alto.

Voy a hablarte desde mi experiencia:

Tener estrés es sentir que llevas a cuestas un objeto demasiado pesado que no te permite avanzar.

Es una sensación terrible, te sientes agobiado por las obligaciones y ocupaciones, tus momentos de felicidad se reducen a unos pocos y sientes que la vida misma te aplasta y te traga. 

Los síntomas de estrés producen una carga emocional y mental muy negativa.

Lo que todos hacen para combatir el estrés, que no funciona

Todos estos síntomas físicos, emocionales y mentales que produce el estrés disminuyen tu calidad de vida y te mantienen en un estado constante de insatisfacción, infelicidad y frustración.

El problema está en que las personas, en su afán por liberarse del estrés, comenten muchos errores:

  • Culpan a la economía, a sus malas experiencias, a su infancia o a sus padres de sus problemas de estrés. 
  • Buscan soluciones que no dan resultado como usar pastillas para dormir, para los dolores de cabeza y dolores musculares en lugar de buscar la raíz del problema.
  • Deciden que unas vacaciones son lo que necesitan y hacen el viaje que desean, pero al volver a la vida real se encuentran con que el estrés sigue allí. 
  • Creen que vivir con estrés es lo normal así que se conforman a ese estado porque sus amigos, familiares y compañeros de trabajo viven de la misma forma. 

Así que, no justifiques el estrés y no busques soluciones temporales que no eliminarán el mal de raíz.

Eso es lo que todos hacen y lo que no funciona. Tú solo encárgate de hacer lo que te diré en el siguiente punto. 

La solución para eliminar el estrés y sus síntomas de raíz

¿Recuerdas cuando mencioné que el cerebro emite ondas cerebrales? Bien, allí está la raíz del problema.

Si quieres vivir libre de estrés necesitas aprender a lograr que tu cerebro deje de vibrar en ondas beta y comience a vibrar en ondas alfa, es decir, necesitas aprender a reprogramar tu mente.

Es la única forma de eliminar los síntomas de estrés.

Pero, ¿esto es posible? Sí. 

Importantes descubrimientos científicos revelan que es posible modificar la onda que predomina en el cerebro, en palabras simples, es posible decidir vivir en la onda Alfa. 

Y, ¿cómo puedes lograrlo?

El secreto para eliminar el estrés de forma definitiva

Lo primero que necesitas es aprender a controlar tu mente. Las meditaciones guiadas con frecuencias binaurales ayudarán a que tu cerebro vibre en alfa. Son una de las herramientas de relajación y enfoque más poderosas que puedes usar, además, combaten algunos de los síntomas de estrés inmediatamente.

En segundo lugar, debes desarrollar tu inteligencia emocional, necesitas conectar contigo interiormente para aprender controlar tu forma de reaccionar y relacionarte con el mundo exterior.

En tercer lugar, debes equiparte con un método que incluya las herramientas que te mencioné y te ayude a avanzar en tu proceso de reprogramación mental, porque esto no es algo que puedas lograr solo.

Y para eso he creado el Método Alfa, el entrenamiento que te permite desarrollar tu inteligencia emocional con meditaciones en ondas alfa, principios universales y una guía paso a paso para eliminar el estrés y mejorar tu calidad de vida.

El Método Alfa te ayudará a eliminar los síntomas de estrés de manera progresiva y a cambiar tu mentalidad para eliminar el problema de raíz y recuperar tu salud física, mental y emocional.

Podrás llevar una vida relajada, tranquila, libre de estrés y ansiedad.

Tu cerebro se mantendrá en un estado de relajación constante, lo que te ayudará a afrontar el día a día de la mejor manera, sin los terribles síntomas de estrés que mencioné arriba.

¿Quieres saber más?

Tengo una página que incluye todo lo que necesitas: qué es, cómo funciona, qué incluye y qué vas a conseguir con él.

También podrás ver un vídeo donde podrás escuchar mi experiencia, y la de algunos de mis alumnos, eliminando el estrés y mejorando la calidad de vida. 

Quiero recordarte que el estrés no es un estado natural, que puedes vivir sin él y que puedes mejorar en todas las áreas de tu vida, ser más feliz y más pleno.

Toca el botón de arriba y conoce más sobre el Método Alfa.

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